Los comités de liberación del mediterráneo

No hay motivos para no reproponer una gran comunidad mediterránea.

Un lugar del espacio y de la mente en la cual redar voz a las características de gentes diferentes , pero similares.

Llegar a la memoria, para repensar un futuro solar, prospero y equitativo.

Un mar que vuelva a ser aquel puente de intercambios al centro de una curiosidad infinita.

Por el hombre y su corazón, en vez de un infranqueable telón.

El nudo de una interconección, un universo plural y complejo, un impulso más allá de la banalidad de la simplicidad del diferente, que quizás no le ha nunca pertenecido.

El mediterráneo como savia vital y union, como aglutinador liquido entre diferentes puntos del vivir, como renacimiento y rescate del concepto meridiano: aquel espíritu capaz de rehabilitar valores como limite, lentitud, comunidad, complejidad, intercambio.

Mediterráneo como liberación.

Liberación de un pensamiento  Atlántico, donde Atlántico esta para espacio abierto de conquista y explotación.

Para superar el Atlántico era necesario ponerse mas allá de los limites, contar con sigo mismo y la capacidad técnica de la embarcación. Individualismo, tecnicismo, hibris.

Tres elementos que juntos unidos dan el oscuro y siniestro color actual de la sociedad occidental.

Aquella idea Atlántica por la cual todo se transforma en un recurso utilizable hasta que existe.

Hasta que es cómodo para luego transformarse en desecho.

Atlántico frio y peligroso, que empuja hacia atrás las emociones, que presupone un cerrarse en si mismo. Un obedecer acritico a su movimiento, a su necesidad de supremacía, de empresa….porque atravesar el Atlántico ha sido una empresa.

El horizonte Atlántico es una simplificación de las ideas, una racionalización de la experiencia,

dar significado al vacío, mientras el estar en medio de las tierras presupone mas bien complejidad, interconexion, meticulosidad.

De frente a la posibilidad del regreso, del ‘nostos’ como Ulises nos ha enseñado, el Mediterráneo llama a una razón razonable y no racional, mera técnica para fines prácticos que impone monadismo y reduccionismo.

El Atlántico encarna en todo y para todo el sentido de la sociedad actual: innovación y desarrollo, porque es solo con estos dos elementos que se domina y quiere dominar, porque es un no lugar, un espacio desconocido, ajeno.

El Mediterráneo puede en cambio definir el sentido de una sociedad futura: adaptación y elaboración, que luego son dos bases fundamentales para una sociedad ecológica.

En si el Atlántico nos enseña la ‘privacy’, el Mediterráneo nos enseña el compartir, la comunidad , el estar por las calles, en las plazas, en las relaciones.

El tiempo del Mediterráneo es un tiempo tranquilo, donde la indolencia cambia signo para transformarse a menudo en sabiduría. Un tiempo lento y presente, así como el tiempo Atlántico es veloz y futuro, un tiempo solo dedicado al trabajo y al acumular, a la eficiente organización de la producción y poco a la contemplación, de donde no casualmente, tiene en cambio origen el pensamiento critico.

Un pensamiento meridiano que va mas haya del geográfico lugar del Mediterráneo mismo

Para devenir una visión del mundo e de si, para transformarse en una urgencia, una condición a alcanzar, una pura forma de resistencia.

LOS COMITÉS DE LIBERACIÓN DEL MEDITERRÁNEO

los CLM nacen con la idea de crear una comunidad resistente, liberadora y federativa, que comparta pocos supuestos:

No al neoliberismo
Si al comunitarismo
No a la globalizacion comercial
Si a la produccion local
No a las privatizzazioniSi a los bienes comunes
No al eficientismo
Si a la lentitud 
No al ambientalismo
Si al ecologismo
No a los valores tecnicosSi a los valores eticos
No al desarrollismo 
Si al limite
No a la productividad
Si a la convivencia 
No a las clases
Si a la solidarietà
No a la anestetica
Si a la estetica
No al patriarcado
Si al matriarcado
No al estatoSi al municipalismo